Imagen Una palabra sencilla, pero poderosa

Una palabra sencilla, pero poderosa

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Por Marisol Gómez

Enseñar a nuestros hijos desde pequeños a dar las gracias cuando reciben algo o son ayudados no es sólo una norma de educación; es comenzar a enseñarles a vivir una gran virtud: la gratitud, que les ayudará toda su vida; es ir preparándolos para que puedan vivir felices.
La gratitud es la virtud que nos da la capacidad de reconocer y valorar todo lo que recibimos, queriendo dar las gracias por ello. Donde vemos como un don o como un regalo todo lo que recibimos de los otros.

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El aprender a agradecer:

✔ Disminuye el egocentrismo, porque dejamos de pensar que todo lo merecemos y que los demás tienen que girar alrededor de uno mismo.

✔ Nos hace más humildes, porque valoramos lo que hacen por nosotros los demás y comprendemos su entrega y esfuerzo.

✔ Nos aclara la vista para poder ver todo lo que hemos recibido y no nos enfocamos en lo que no hemos recibido.

✔ Crecemos en el optimismo, porque nos ayuda a reconocer todo lo bueno en nuestra vida y el lado positivo de las entregas de los otros.

✔ Nos acerca a la felicidad, porque, al no estar esperando, todo lo recibido nos alegra.

✔ Nos ayuda a dejar el papel de ofendidos o resentidos, ya que al no esperar nada no percibiremos dolor por no recibir.

✔ Nos permite valorar todo lo que los demás hacen por nosotros, en lugar de estar echando en cara lo que no hacen.

✔ Nos hace ser amables (más fáciles de amar), creciendo el amor.

Si queremos que nuestros hijos sean agradecidos, comencemos por darles las gracias y que también ellos lo hagan. Demos las gracias por la ayuda recibida, por escucharme y aconsejarme, por la enseñanza recibida, por su presencia, por el apoyo recibido, por sus cuidados, por el abrazo cariñoso, por las palabras de consuelo, por todas las demostraciones de cariño y amor, etc.
Decir gracias es el mejor comienzo para adquirir esta virtud. Una sencilla palabra que nos permite ir creciendo en la capacidad de reconocer y valorar todo lo que hacen los demás por nosotros. No perdamos tiempo y empecemos a agradecer dentro de nuestra familia.