Imagen Termoterapia, aplicación de frío o calor con fines terapéuticos

Termoterapia, aplicación de frío o calor con fines terapéuticos

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La termoterapia es la aplicación de frío y calor con fines terapéuticos, estimulando la piel y músculos para mejorar la salud y belleza del cuerpo.
La termoterapia consiste en la aplicación de calor o frío, dependiendo qué zona del cuerpo se va a tratar y con qué objetivo; su propósito es modificar la temperatura cutánea, articular y del núcleo del tejido blando, con la intención de desinflamar, anestesiar, relajar o proporcionar alivio a ciertos síntomas molestos, dolorosos o incómodos.

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El objetivo de la termoterapia es el de alterar la temperatura del tejido de una región específica durante un tiempo, con el propósito de inducir la respuesta biológica deseada, con un impacto mínimo en los tejidos circundantes.

- Calor: Al aumentar la temperatura de la piel o el tejido a tratar, el flujo de sangre aumenta por vasodilatación, incrementando así la tasa metabólica y la extensibilidad del tejido. La aplicación de calor local también favorece la absorción de oxígeno y acelera la cicatrización de los tejidos.

- Frío: Al disminuir la temperatura de la piel u otro tejido, el flujo de sangre disminuye debido a la vasoconstricción, desinflamando y reduciendo el metabolismo del tejido, lo que limita la aparición de futuras lesiones y ayuda a que el tejido sobreviva gracias a la hipoxia celular producida.


La termoterapia puede complementar a otro tratamiento médico, o por sí misma disminuir molestias por lesiones musculoesqueléticas o de tejidos blandos, ya que además es segura, fácil de aplicar, económica y realmente eficaz.