Imagen Sarcopenia: pérdida de masa muscular

Sarcopenia: pérdida de masa muscular

Compartir

Envejecer es inevitable, el proceso de envejecimiento conlleva un deterioro de la capacidad física, debido a los cambios que se producen en el sistema musculoesquelético, con pérdida de masa muscular, pérdida ósea y pérdida de elasticidad de los tejidos, lo que provoca una disminución de la fuerza y la calidad del músculo; A esto se le conoce como sarcopenia o pérdida de masa muscular.

Según el Dr. Nathan LeBrasseur, del Centro de Mayo Clinic "Robert y Arlene Kogod" para el Envejecimiento y del Departamento de Medicina Física y Rehabilitación, se alcanza la masa muscular máxima al iniciar la década de los 40 años y, a partir de entonces, empieza un deterioro progresivo que deriva en una pérdida de hasta el 50% por ciento para la edad de 80 o 90 años. La mayoría de personas pierde aproximadamente el 30% durante el transcurso de su vida.

Banner promocional

Los músculos no solo son importantes para las tareas físicas diarias, como recoger objetos, subir escaleras, abrir un frasco o levantarse de una silla; sino que también son esenciales para el correcto funcionamiento de los órganos, la salud de los huesos, la inmunidad y el metabolismo. Por esto, mantener la masa muscular a medida que se envejece es esencial para prolongar una vida feliz y saludable.

Algunas medidas que podemos tomar para prevenir o reducir la pérdida de nuestra masa muscular son:

- Hacer ejercicio de manera regular, incluyendo rutinas de fortalecimiento para mantener los músculos y la fuerza, en combinación con ejercicios de tipo aeróbico. Según el Dr. LeBrasseur, la actividad física es la mejor manera de limitar la pérdida muscular en la mayoría de personas, a medida que avanzan en edad.

- Incluir en los tres alimentos principales entre 25 y 30 gramos de proteína, que puede provenir de carnes magras, pescado, huevo o frijoles.

- Balancear la dieta con suficientes vegetales, frutas, cereales integrales, grasas buenas y alimentos que aporten vitaminas y minerales, además de calcio y vitamina D.

- Consultar al médico ante cualquier duda y nunca automedicarse.