Imagen Reconexión neuronal en adultos mayores

Reconexión neuronal en adultos mayores

Compartir

Después de los 60 años, la memoria y la capacidad de aprender se ven disminuidas, aunque este deterioro es diferente de una persona a otra, dependiendo de su genética, estilo de vida, alimentación y actividad física.

En los adultos mayores sucede la pérdida de neuronas en zonas estratégicas, como el hipocampo, que es donde se procesa la memoria; las sinapsis (impulsos eléctricos entre las neuronas) puede suceder más lentamente, afectando los reflejos y la movilidad, o incluso interrumpirse; los receptores de dopamina (una de las sustancias responsables de las sensaciones de placer y recompensa) comienzan a disminuir, lo cual puede llevar a la depresión.

Banner promocional

Sin embargo, el cerebro humano, sin importar la edad, tiene la capacidad de recuperar las conexiones entre las neuronas que se han perdido por diversos motivos, y de generar nuevas conexiones.

A esto se le denomina neuroplasticidad; esta facultad es la que permite a las células del cerebro regenerarse, tanto anatómica como funcionalmente, y formar nuevas conexiones sinápticas, así como recuperarse y reestructurarse. Esto se puede ejemplificar de la siguiente manera:

Pensemos en un río que desemboca en el mar. Si se pone un dique y su corriente es débil, el agua se encharcará y será absorbida por la tierra, pero si su corriente tiene buena presión, el río encontrará un camino alternativo para llegar al mar. Siendo el río la sinapsis entre neuronas, y la presión del agua, la estimulación y ejercicios para restablecer las conexiones, podemos decir que, como este río, las neuronas encontrarán un camino alternativo para reponer las habilidades cognitivas que se han perdido. Este potencial ofrece enormes posibilidades de prevenir o reducir las consecuencias del deterioro cerebral propio de la edad avanzada.

Cambios en el estilo de vida, incluyendo una alimentación saludable y actividad física, un cuidadoso control de la salud, una vida social estimulante y algunas aficiones y pasatiempos que impliquen un reto intelectual, son algunas de las medidas que se pueden tomar para conservar y reestablecer el circuito sináptico.