¿Qué ocurre con la dermatitis atópica y neurodermatitis?

Dr. Enrique Cruz Guzmán  /  Pediatra Intensivista

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La palabra dermatitis se refiere a la inflamación de la piel y atópico se refiere al grupo de enfermedades en la cuales existe una tendencia hereditaria a desarrollar otras condiciones alérgicas, tales como asma e incluso fiebre. La dermatitis atópica es una enfermedad crónica que afecta la piel y no es contagiosa (NIH, 2015).

La dermatitis atópica fue descrita por primera vez por Williams en 1808, luego Hebra, en 1844. La atopia hace referencia a la hiperactividad del sistema inmune, la cual puede producir enfermedades inflamatorias de la piel, tal como la dermatitis atópica (DA). La causa de la DA es desconocida, se observa con mayor frecuencia en edad pediátrica, que generalmente desaparece a los 3 años de edad en una proporción significativa de niños. (Salamanca, et al., 2011). La DA se caracteriza por un intenso prurito, que se atribuye a un estado constitucional de hipersensibilidad inespecífica.

La dermatitis atópica implica tanto elementos genéticos como inmunológicos; la predisposición genética refiere que un 70% de los pacientes presenta antecedentes familiares de dermatitis atópica, u otros padecimientos atópicos como asma y/o rinitis. Además, estudios recientes sugieren que la dermatitis atópica se heredaría en forma autosómica dominante (Honeyman, 2010). En pacientes con dermatitis atópica se han encontrado concentraciones séricas altas de IgE y disminuidas de IgA, eosinofilia periférica, defectos en la química, síntesis de los neurotrófilos y disminución de linfocitos T, activación crónica de macrófagos (Salamanca, et al, 2011).

De igual modo, se han estudiado otros factores que pueden producir esta enfermedad, y se ha encontrado que el estrés y el sistema inmune aumentan los síntomas de la dermatitis. Una hiper-reactividad del eje hipotálamo-hipófisis-adrenal puede explicar en parte la erupción que se produce en esta enfermedad en situaciones productoras de estrés. El sistema nervioso central, junto con el endocrinológico y el inmunológico, se relacionan con la respuesta inmunológica, la cual puede ser condicionada por medio de la estimulación eléctrica, que puede afectar sitios específicos del cerebro, alterando la función inmunológica; en animales experimentales el estrés provoca alteraciones en la respuesta inmunológica y genera la susceptibilidad a contraer o aumentar el crecimiento de tumores y otras enfermedades (Salamanca, et al., 2011). De esta manera, la activación del sistema inmune se relaciona con la activación neurofisiológica, neuroquímica y neuroendocrina de las células cerebrales, por lo cual el estado psicológico, como el estrés y la inmunología, genera altas probabilidades de la dermatitis.

Dicho esto, es un hecho ampliamente aceptado que el estrés puede inducir o exacerbar la dermatitis atópica. Sin embargo, los mecanismos fisiológicos que median esta influencia negativa del estrés en la DA no se entienden claramente. El estrés emocional precipita los síntomas de alergia, no sólo por el aumento de los niveles de ansiedad, sino también por el inadecuado funcionamiento de las células en el sistema inmune. Esto se puede relacionar con la neurodermatitis, enfermedad cuyas causas van desde trastornos de ansiedad, trastorno obsesivo-compulsivo; además, se ha descubierto que la lesión de un nervio, un periodo intenso de estrés o trauma emocional, la picadura de un insecto, contacto con telas especiales, contacto con alérgenos, como el sudor y mala circulación, también pueden disparar el riesgo de desarrollar neurodermatitis.

Aunque los síntomas de la dermatitis pueden ser incómodos, la enfermedad puede controlarse exitosamente. Además, las personas con dermatitis pueden llevar una vida sana y productiva. Los científicos siguen investigando más sobre la dermatitis, y qué la causa, lo cual los puede acercar a encontrar tratamientos eficaces y, tal vez, en última instancia, una cura.

Referencias

  • Honeyman, Juan. (2010). CAPITULO 70: Dermatitis atópica cutánea. En Dermatologia Ibero-Americana Online. En línea: http://piel-l.org/libreria/item/907. Consultado el 29 de septiembre de 2015.
  • NIH (National Institute of Arthritis and Musculoskeletal and Skin Diseases). Atopic Dermatitis. En PubMed Health Glossary. En línea: http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmedhealth/PMHT0024895/. Consultado el 29 de septiembre de 2015.
  • Salamanca, A., y Hewitt Ramírez, N. (2011). Factores biológicos y psicológicos de la dermatitis atópica. Psychologia. Avances de la Disciplina, 5(1), 47-58.
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