Pan de muerto.

La comida mexicana es fruto de la mezcla de lo prehispánico con lo europeo, y esto aunado a la enorme biodiversidad del país, da como resultado una gastronomía rica en sabor y variedad, y que forma parte de nuestra cultura viva y dinámica, pero que también define nuestro pasado. Un ejemplo de esto es el delicioso pan de muerto tradicional de estas fechas, que vale la pena intentar hacer, aunque sea una vez en la vida.

Ingredientes:

2         naranjas lavadas

½        taza de agua tibia

3½      tazas de harina de trigo

½        taza de azúcar

2         cucharadas soperas de levadura de acción rápida

3         huevos enteros

5         yemas de huevo

½        taza de mantequilla suavizada

de taza de manteca vegetal

1         cucharada sopera de agua de azahar

1         cucharadita de extracto de anís

¼        de cucharadita de sal

Para cubrirlos con azúcar.

½        taza de mantequilla derretida

Azúcar, la necesaria

 

Preparación:

  1. Con un rallador fino rallar la capa exterior de la cáscara de las naranjas y reservar. Exprimir las naranjas y reservar ½ taza de jugo.
  2. Mezclar dos cucharadas de harina y media cucharada de azúcar. Agregar la levadura y el agua tibia y mezclar suavemente durante algunos minutos hasta que se vea una espuma fina en la superficie.
  3. Poner en un tazón grande la harina y el azúcar restante. Agregar en un hueco en el centro la mantequilla, los huevos, las yemas, la manteca, la ralladura de naranja y el jugo de naranja.
  4. Mezclar con una pala de madera hasta integrar bien los ingredientes. Añadir el agua de azahar, la esencia de anís y la mezcla de levadura, y volver a mezclar hasta que los ingredientes queden incorporados.
  5. Retirar la mezcla del tazón y amasar con las manos, sobre una superficie enharinada, durante 15 minutos aproximadamente; hasta que sea posible estirarla unos 30 centímetros sin que se rompa la masa.
  6. Dejar reposar la masa dentro de un tazón, cubierta con un trapo delgado humedecido con agua caliente, durante 60 minutos o hasta que duplique su tamaño.
  7. Agregar la sal a la masa y amasar una vez más durante algunos minutos. Dividir la masa en cinco partes iguales.
  8. Hacer bolas con cuatro de estas partes y colocarlas separadas en dos charolas de hornear previamente engrasadas con manteca vegetal.
  9. Con la masa restante, hacer y colocar los “huesitos” en los panes, formando “viboritas” y una pelotita encima de cada uno.
  10. Dejar reposar una vez más los panes, ya en las charolas, durante 45 minutos.
  11. Precalentar el horno a 180 °C y hornear de 20 a 25 minutos, hasta que estén perfectamente dorados.
  12. Barnizar los panes ya horneados con mantequilla derretida y espolvorear con azúcar hasta que queden cubiertos. Dejar que se enfríen en la misma charola.

 

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