Imagen Las peleas entre hermanos

Las peleas entre hermanos

Compartir

Las peleas entre hermanos durante la infancia son normales. Con el tiempo y un buen manejo irán desapareciendo poco a poco. Las relaciones fraternales se dan por un vínculo de sangre (comparten padres) y el de la vida común (comparten el mismo hogar). Son las relaciones más directas, íntimas y espontaneas que se pueden dar entre dos personas. En sus relaciones se pueden observar dos sentimientos distintos entre sí:

- La solidaridad dada por la unión que existe entre ellos. Se unen para ayudarse, encontrando protección y amor. Son amigos y cómplices.

- La rivalidad dada por la competencia que existe entre ellos. Porque cada uno quiere tener su lugar especial dentro de la familia, ser aceptado, comprendido y amado. Es esta la causante de las peleas.

Banner promocional

Al aumentar la rivalidad aumentarán los enfrentamientos y esto sucederá cuando nosotros los padres:

- Los ponemos de ejemplo uno al otro.

- Fomentamos los celos por un nuevo nacimiento.

- Somos poco afectuosos o estamos muy ocupados.

- Los comparamos.

- Tenemos un favorito o actuamos como si lo tuviéramos, manifestando diferencias en nuestro trato.

- Los etiquetamos o calificamos.

Por el contrario, los padres tenemos que buscar que disminuya la rivalidad, llevando a cabo acciones como:

- Valorar a cada hijo, dándole un lugar importante dentro de la familia.

- Aceptar a cada hijo ser como es y hacerle sentirse amado por lo que es

- Dedicarles tiempo y espacio especial a cada uno para que todos se sientan amados e importantes.

- Buscar que se complementen y enseñarles a pensar en las necesidades de los

Las relaciones entre los hermanos son ricas y diversas. Pueden jugar juntos, pelearse, volverse cómplices cuando quieren lograr algo, defenderse, prestarse todo y nada, pero lo normal es llevarse bien. Somos nosotros, los padres, quienes debemos analizar si lo que hacemos con ellos busca aumentar o disminuir su rivalidad.

Es importante recordar siempre que las peleas y discusiones entre hermanos es algo normal y que si hacemos bien las cosas, con el paso de los años irán disminuyendo hasta desaparecer. La enorme recompensa que nos llevaremos los padres con este esfuerzo es ver que nuestros hijos son verdaderos amigos.