Las mujeres de más de 65 años generalmente no necesitan continuar con los exámenes de Papanicolaou.

Para casi la mayoría de las mujeres, los exámenes de Papanicolaou regulares son importantes. No obstante, la necesidad de continuar haciendo dichas pruebas médicas depende de la edad, de los factores de riesgo para cáncer del cuello del útero y de los resultados de exámenes anteriores, explica la Dra. Beatriz Stamps, especialista en Ginecología de Mayo Clinic.

El examen de Papanicolaou es una de las medidas de prevención más confiables contra el cáncer cervicouterino, ya que generalmente esta prueba puede detectarlo en etapas iniciales o incluso antes de que se convierta en cáncer.

Para realizar el examen de Papanicolaou, el médico recoge con un cepillo muestras celulares del cuello del útero para luego buscar si hay cambios anormales. Los exámenes de Papanicolaou también se combinan con análisis para el VPH (virus del papiloma humano) que buscan la presencia de las cepas de alto riesgo de este virus de transmisión sexual,  porque son el mayor factor de riesgo para el cáncer cervicouterino.

Las mujeres deben empezar con los exámenes de Papanicolaou al cumplir los 21 años, a menos que tengan una infección por VIH o que su sistema inmunitario esté comprometido. Las mujeres entre 21 y 29 años con resultados normales en análisis de Papanicolaou anteriores deben repetir el examen cada 3 años. En las mujeres de 30 años en adelante, también debe hacerse cada 3 años, aunque a veces se recomienda hacerlo cada 5 años cuando se combina con el análisis para el VPH.

En general, las mujeres de más de 65 años no necesitan el examen, siempre y cuando los exámenes anteriores hayan mostrado resultados negativos y se les haya hecho 3 exámenes de Papanicolaou o 2 combinados con el análisis del VPH en los últimos diez años. No obstante, en ciertas situaciones, el médico puede recomendar continuar con los exámenes.

El procedimiento para detectar cáncer del cuello del útero debe continuar en las mujeres con antecedentes de esa enfermedad y en quienes han tenido resultados anormales y de alto grado en el examen de Papanicolaou en los últimos 20 años. Otras mujeres con alto riesgo que también deben continuar con los exámenes después de los 65 años son las que tienen comprometido el sistema inmunitario y las que tuvieron exposición antes del nacimiento al dietilestilbestrol (DES), fármaco que se administró en Estados Unidos entre 1940 y 1971 para prevenir complicaciones en el embarazo. Además, las mujeres de más de 65 años que tienen muchas parejas sexuales deben hablar con su médico, acerca de continuar con las pruebas de Papanicolaou.

Si se sometió a una histerectomía completa, o sea, a la extirpación del útero y del cuello del útero, no necesita más exámenes de Papanicolaou, a menos que haya tenido cáncer del cuello del útero, exposición al DES o resultados anormales y de alto grado en los exámenes de los últimos 20 años. La mayoría de las mujeres no necesita exámenes de Papanicolaou después de una histerectomía, especialmente si se la realizó debido a una afección benigna (no cancerosa), como fibromas uterinos o sangrados. En caso de requerirse un examen de Papanicolaou, el médico recogerá una muestra de la parte superior de la vagina, llamada manguito vaginal.

Como siempre, lo mejor es consultar con su médico acerca de los riesgos personales y pedirle recomendaciones para la detección del cáncer.

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