La aparentemente “dramática”, pero maravillosa terapia de raspado chino GUASHA.

Por Eduardo López / Psicoterapeuta e instructor de Kung Fu, Tai Chi y Chi Kung médico / Sukkhaholistic

Guasha, comúnmente referida como terapia de raspado, cuyo método es raspar la piel con una piedra lisa de bordes suaves (las hay de muchos materiales, jade, cuerno de búfalo, cuarzo, titanio, etc.) es una joya entre las prácticas de la medicina tradicional China. Es una terapia que ha sobrevivido miles de años por su habilidad y efectividad para tratar enfermedades internas con métodos externos. No hay que dejarnos engañar por la sencillez de las manipulaciones en esta técnica, o como el título del artículo lo indica, con las imágenes aparentemente “dramáticas” de la piel de las personas que la han recibido; los resultados, puedo asegurarlo, son realmente maravillosos. No por nada celebridades como Gwyneth Paltrow, Jennifer Anniston y Elle Macpherson la usan hoy en día, cabe mencionar que también tiene excelentes resultados estéticos y de belleza, pero hablaré de eso más adelante.

Hace 4 años el doctor Wu Guozhong, director del Centro de Investigación de Medicina Tradicional de China, visitó nuestra ciudad para impartir enseñanzas de la Medicina Daoísta (auténtica medicina china). Cada uno de los días estuvo dedicado a diferentes técnicas, fue ahí cuando entré por primera vez en contacto con la técnica de Guasha, la enseñanza fue muy breve, pero lo suficientemente impactante para causar en mí el deseo de investigar más.

Descubrí que esta técnica es una de las más antiguas dentro de la medicina tradicional china, con más de 2,000 años de antigüedad, sin embargo es a principios de los 90’ que es rescatada e investigada por una cirujana del ejército popular chino de nombre Zhang Xiuqin, consultando diversos doctores, tanto modernos como tradicionales, e investigando de manera científica, para después aplicarla dentro del mismo ejército.Modernizando la teoría, comenzó a instruir a sus colegas para posteriormente expandirlo a más personas, e incluso hacer congresos internacionales, de esa manera nació el masaje Guasha moderno.

Lo que puede resultar dramático de esta terapia son las manchas o petequias que salen en el cuerpo como resultado de esta (muy similares a las causadas por la terapia de ventosas). Estas marcas son las que reciben el nombre de Sha, por eso la técnica se llama Gua Sha que significa raspar el Sha. Esas marcas son resultado de sangrado subcutáneo, sin embargo no se lastima ningún vaso sanguíneo. Durante la aplicación de Guasha la sangre que contiene toxinas (metabolitos acumulados) será expulsada de los capilares con problemas de permeabilidad, mejorando así la microcirculación en la zona y en los órganos por debajo de ésta.

¿Qué sucede entonces  en el cuerpo gracias a este aparentemente “dramático” raspado?

Para empezar, hay un incremento del 400% en la microcirculación en el momento de la aplicación y casi 8 minutos después de esta, lo que hace que el dolor muscular disminuya en el área de tratamiento, esto también acelera la circulación de la linfa, estimula el metabolismo y se ha comprobado en experimentos con ratones que este mecanismo logra un incremento de glóbulos blancos, por lo cual hay una mejoría en la respuesta del sistema inmune.

Incrementa el umbral del dolor en el tejido local, lo que provoca que los músculos tensos o espásticos se relajen, previniendo la fibrosis y logrando una significativa disminución en el dolor.

Aunque al momento pareciera que hay un incremento en la inflamación local, los estudios han encontrado que hay una disminución en la inflamación a largo plazo, existe una enzima que actúa como antiinflamatorio y antioxidante en el cuerpo llamada hemo oxigenasa, una cantidad significativa de esta enzima fue medida antes y después de la terapia en un estudio, observando un incremento y un barrido por los órganos internos del cuerpo, logrando un efecto antiinflamatorio. De esta manera podríamos entender porqué raspando la piel directamente bajo el hígado, por ejemplo, podemos tener efectos positivos sobre éste si se encuentra inflamado.

Afortunadamente hay muchos estudios que se pueden consultar por internet y muchos artículos hoy en día que hablan de esta técnica.

Mi mejor experiencia con ella fue este pasado septiembre, cuando vivimos la tragedia del temblor; no cabe duda que lo más importante es la propia experiencia y no lo que leamos o lo que los demás nos puedan decir. Tuve la oportunidad de ver los beneficios y rápidos resultados de esta técnica con rescatistas, policías, afectados y marinos que atendían la zona adonde fuimos a ayudar.

Tuvimos la oportunidad de ayudar a personas que después de horas o días de operaciones de rescate, dormir poco, tensión, etc., traían espasmos musculares, agotamiento, dolor, contracturas, esguinces, etc. Y no temo decir, con mucho gusto, que probablemente la técnica más efectiva que se usó en esos momentos fue la técnica de Guasha. No había tiempo para electro estimuladores o rehabilitaciones largas, muchos de los fisioterapeutas que vieron los resultados quedaron sorprendidos, y terminaron aplicando la técnica. Probablemente este artículo sea el preludio a un buen curso, pues es una herramienta fácil e invaluable, barata y de fácil acceso, que podría traer grandes beneficios en tragedias como la vivida, o en comunidades con escasos servicios médicos.

No nos equivoquemos, Guasha puede ser aplicado para muchas y muy diversas patologías, no sólo para dolores musculares. He visto lumbagos, migrañas, dolores de cuello, gripas, etc., sanar muy rápidamente con esta aparentemente “desagradable” técnica. Créanme, se ve mucho peor de lo que se siente, en verdad puede incluso terminar sintiéndose como un masaje profundo.

Vale la pena mencionar que si se usa en la cara también puede tener un efecto lifting, mejorando el tono y el brillo de la piel, esto probablemente debido al incremento en la microcirculación. En mi opinión es una alternativa natural y más amable que el popular tratamiento con toxina botulínica.

Invito a los lectores a que suelten sus prejuicios o primeras impresiones y se animen a probarla, porque una vez que sientes sus efectos la vas a amar, yo por mi parte lo hago, y suelo darme un tratamiento casi semanal. Lo tengo que confesar, escribo este artículo con mucha alegría, porque eso es lo que siento por haber descubierto tan maravillosa técnica, y por ello no podía dejar de compartirla.

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