Inculca una buena hidratación en los pequeños del hogar en este regreso a clases.

Un nuevo ciclo escolar representa un compromiso tanto con la educación como con los buenos hábitos de vida. Una de las herramientas más importantes para generar seguridad en los niños en este regreso a clases es la formación de buenos hábitos, y qué mejor que tengan que ver con su bienestar físico como: hacer ejercicio, mantener una alimentación equilibrada, así como beber agua.

La diferencia entre un niño que ha dormido lo suficiente, que se ha hidratado y alimentado de forma correcta en comparación a uno que no, se refleja en la concentración, lo que incide directamente en el aprendizaje escolar. Basta con decir que el consumo de agua simple potable, es indispensable para que todas las funciones del organismo marchen adecuadamente.

Es importante considerar que el cuerpo de los niños pierde agua constantemente; cuando van al baño, lloran, sudan e incluso respiran, por este motivo, necesitan mantener el equilibrio entre el agua que consumen y la que pierden para evitar comprometer su capacidad de concentración en la escuela, y su desarrollo cognitivo.

Mantener una hidratación saludable, además, tiene efectos positivos sobre el estrés, la depresión y la ansiedad. Algunos beneficios escolares que obtiene un niño bien hidratado son:

  • Mejora su memoria
  • Rinden mejor en exámenes
  • Cuentan con mayor concentración
  • Son más propensos a ser participativos en la escuela
  • Están alerta en todo momento
  • Mejoran su coordinación, capacidades aritméticas, atención, e incluso su humor

Nestlé Pureza Vital, comparte algunas recomendaciones para lograr inculcar el hábito de tomar agua simple en niños, de forma exitosa:

  • Asegúrate de conocer los requerimientos de líquido de tu pequeño, pues las necesidades diarias de consumo de agua simple potable, dependen de factores como: estado de salud, edad, peso, género, clima, actividad física y dieta.  De acuerdo con Ana María Villarreal, Nutrióloga Especialista en Hidratación de Nestlé México, los niños pequeños, idealmente, deben tomar 1.5 litros de agua, lo que equivale a 4/6 vasos por día.
  • Ofrece agua simple potable desde el desayuno. Antes de ir a la escuela, dale un vaso de agua para que inicie el día bien hidratado.
  • Tener sed es uno de los primeros síntomas de deshidratación, por ello no esperes a que suceda. Cerciórate de que lleve una botella de agua en su lunch para que la tenga a la mano durante la jornada, y tome cuando sienta la necesidad.
  • Las frutas también aportan líquido necesario para mantenerse bien hidratado; puedes incluir una rica fruta fresca en su refrigerio.
  • El ejemplo es el remedio más eficaz para lograr que tu hijo adopte el hábito de tomar el agua que necesita. Es importante aprovechar que se encuentra en una etapa de aprendizaje en el que la imitación es clave, para inculcarle el placer de consumirla y evitar que lo haga por obligación o en espera de reconocimiento.
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