Imagen Hígado graso, grave condición que puede resultar fatal

Hígado graso, grave condición que puede resultar fatal

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El hígado graso es una condición ocasionada por la acumulación de grasa dentro de las células del hígado, que puede llevar a una inflamación comúnmente conocida como esteatohepatitis, y que puede evolucionar a fibrosis y cirrosis hepática.

Cuando más de 5-10% del peso del hígado es por grasa se considera que la persona padece hígado graso, que si no se atiende puede progresar a esteatohepatitis y posteriormente a cirrosis hepática y a cáncer primario de hígado.

Los síntomas del hígado graso son:

- Fatiga y debilidad

- Dolor leve o sensación de llenura en el área abdominal derecha o central

- Niveles elevados de enzimas hepáticas, incluyendo las AST y ALT

- Niveles elevados de insulina

- Niveles elevados de triglicéridos

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Si el hígado graso progresa a esteatohepatitis, esto puede manifestarse a través de los siguientes síntomas:

- Pérdida de apetito

- Náusea y vómitos

- Dolor abdominal, de moderado a intenso

- Ojos y piel de color amarillo

México ocupa uno de los primeros lugares mundiales en sobrepeso y obesidad en el mundo, tanto en niños como en adultos. La obesidad es uno de los factores de riesgo más importantes para desarrollar hígado graso. Otros de los factores de riesgo son la diabetes tipo 2, dislipidemias, resistencia a la insulina y síndrome metabólico.

A nivel mundial, la diabetes mellitus tipo 2 se ha cuadriplicado de 1980 a la fecha; sin embargo, en México ese aumento ha sido mayor, lo que nos ha llevado a estar entre los 10 países con mayor número de personas que viven con diabetes.

En pacientes con diabetes es fundamental que controlen adecuadamente los niveles de glucosa en su sangre a través de medicamentos, actividad física, evitar el consumo de alcohol, alimentación saludable y hábitos de vida positivos, pero en lo que se refiere al cuidado del hígado, es de vital importancia evitar subir de peso y no aumentar la grasa abdominal. Aunado a ello, es necesario que mantengan una estrecha vigilancia médica, que analice cuando menos una vez al año su función hepática.