Generación despierta: LA NUEVA ONDA EN RESPONSABILIDAD SOCIAL AMBIENTAL

Por la Maestra Bibiana Cadena

Hoy en día el término de Responsabilidad Social está de moda, y es de suma importancia en la actualidad. Primeramente, necesitamos saber qué es la Responsabilidad Social. Existen diversas definiciones; resumiendo, es la obligación y compromiso moral que tenemos los seres humanos, ya sea como individuos o como grupo, dentro de una sociedad.

Los seres humanos, mediante un proceso de observación, nos percatamos de las diversas necesidades que existen en nuestra comunidad o entorno. Estos requerimientos pueden ser de carácter distinto. Se pueden dividir en económico, de educación, de salud, de infraestructura y ambientales. El crecimiento demográfico ha sido enorme, no así la infraestructura, por lo que cada vez surgen más necesidades. El éxodo a las grandes ciudades en busca de oportunidades y una mejor calidad de vida tampoco ha logrado estos objetivos; es un hecho que los gobiernos no pueden solventar solos estas necesidades, por lo que la sociedad y las empresas ya no son ajenas a esta problemática y han decidido trabajar en conjunto con las autoridades, para aminorar los efectos negativos.

Las nuevas generaciones, y en especial la generación millennial, tienen una forma de pensar mucho más enfocada en proteger al planeta y llevar una vida menos consumista y más solidaria con los seres humanos y el mundo en el que viven.

Hablando de la Responsabilidad Social desde un enfoque del medio ambiente, cada vez más los individuos toman conciencia del daño que han hecho al medio ambiente, y en todos los ámbitos se puede observar un cambio de hábitos, como la clasificación de basura para su reciclaje, el bajo consumo en productos con empaques de alta contaminación, como los popotes, vasos desechables para café, ahora comparten transporte (car sharing), utilizan vehículos ecológicos, como bicicletas o coches eléctricos, etc.

Según la National Oceanic and Atmospheric Administration de los Estados Unidos, existen varias islas de residuos plásticos en el mar. Una gran isla de plástico en el Pacífico Norte, otra en el Pacífico sur, en el Océano Índico y otras más. La más grande aseguran que es del tamaño del estado de Texas; todas son observables desde fotografías satelitales o radares. La mayoría de los plásticos son reciclables; el problema es que no se separa correctamente la basura y estos plásticos van a dar a los ríos y océanos. El Secretario de la ONU afirma que si se continúa contaminando los océanos y ríos con residuos plásticos, en pocos años habrá más basura que peces en el mar.

Es importante mencionar que el origen del plástico es el petróleo, y su producción también contamina, contribuyendo así al calentamiento global

Aquí un ejemplo de cómo los diversos materiales plásticos se reciclan en otros productos:

PET (Polietileno tereftalato)

Que se utiliza principalmente en la producción de botellas para bebidas, y con su reciclado se obtienen fibras para alfombras, cuerdas y almohadas. Se han encontrado usos para la construcción de viviendas, siendo utilizados como sustituto de ladrillos.

LDPE (Polietileno de baja densidad)

Es un tipo de plástico con el que se fabrican las bolsas de supermercado, de pan, etc., y se puede reutilizar para volver a producir bolsas de supermercado. También se han hecho cobijas trenzando las bolsas. Existen países como Ruanda (país africano), que prohíbe el uso de bolsas para supermercado, e incluso cuando alguien llega al país vía aeropuerto, se le solicita que deposite las bolsas de plástico en un contenedor, y a cambio se le otorga una bolsa de cáscara de plátano reciclada para que guarde sus pertenencias. Es asombroso que un país, cuya economía no es buena, cuente con una consciencia ambiental tan grande.

Los anteriores residuos son de los plásticos que más tardan en degradarse, aproximadamente 500 años, por lo que representan un foco rojo del cual debemos ocuparnos en dos sentidos: en reducir el consumo de estos y en la separación correcta de basura para su reutilización.

Anteriormente uno de los productos más contaminantes eran las llantas de coches, al quedar inservibles se quemaban produciendo un gran número de sustancias contaminantes, nocivas para la salud, en el aire; el humo negro emitido durante el proceso puede contener dióxido de azufre. Hoy en día la buena noticia es que hay compañías especializadas en reciclar las llantas, convirtiéndolas en diversas materias primas para la industria, como caucho, fibras y acero. Otro uso altamente rentable y eficiente ha sido como impermeabilizante, formando una capa impenetrable y de alta durabilidad.

No sólo los individuos han cambiado su pensar y actuar acerca de esta problemática, hoy en día las empresas están enfocando sus esfuerzos para cuidar el medio ambiente de la comunidad en la que se encuentran. Se han percatado de que apoyar en resolver los problemas sociales no sólo es por una auténtica acción moral y ética, también económicamente les resulta conveniente. El gurú de la Administración de Empresas, el profesor de Harvard, Michael Porter, sostiene que las empresas reducen costos si reducen sus emisiones contaminantes, pueden cambiar sus transportes de reparto por otros menos contaminantes y así reducir costos en hidrocarburos.

La preocupación por el cuidado del medio ambiente crece, por lo que están surgiendo ideas que ayudan a contrarrestar los efectos contaminantes. Es responsabilidad de la sociedad y las empresas cuidar el planeta en donde habitan, comprando productos con envases que permitan el reciclaje y disminuyendo el uso de productos contaminantes.

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