Cómo aliviar las molestias por rechinar los dientes.

Dr. Jonathan Fillmore,

Rechinar o apretar los dientes puede llevar a sentir molestias en la articulación temporomandibular (TMJ, por sus siglas en inglés). Las causas para rechinar o apretar los dientes son complejas y probablemente obedecen a varios factores.  En la mayoría de los casos, el dolor es el resultado de la inflamación del músculo, no de un daño de la articulación misma, y ese tipo de dolor generalmente se alivia con medidas de autocuidado. No obstante, si su dolor continúa, considere evaluar el problema, puesto que posiblemente necesite tomar medidas para disminuir el rechinamiento de los dientes. Además, podría beneficiarle explorar otras alternativas de tratamiento para el dolor, como tomar medicamentos de venta bajo prescripción o hacer fisioterapia. Cuando la mandíbula se daña, podría ser necesaria una cirugía, pero es raro que ocurra.

Las articulaciones temporomandibulares conectan al maxilar con el cráneo y sirven como bisagras corredizas que permiten mover la mandíbula hacia arriba, hacia abajo, hacia un lado y hacia el otro a fin de poder hablar, masticar y bostezar. Estas articulaciones y los músculos fuertes que las rodean pueden inflamarse o dañarse debido a varios trastornos, entre ellos, el rechinamiento de los dientes, afección también conocida como bruxismo.

Las personas suelen apretar los dientes de forma inconsciente cuando están despiertas o rechinarlos y apretarlos mientras duermen. Con el tiempo, ese rechinamiento de los dientes puede llevar a sentir dolor en los músculos mandibulares. Cuando éstees severo o dura un tiempo prolongado, puede haber dolor continuo, inflamación y cambios degenerativos en la articulación misma.

En algunas personas, el rechinamiento de los dientes desaparece con el tiempo o disminuye hasta el punto que ya no provoca dolor ni molestias. Sin embargo, lo que  generalmente se hace para aliviar el dolor de la articulación temporomandibular es tomar analgésicos de venta libre. Aplicar hielo o calor húmedo sobre ese lado de la cara también puede aliviar el dolor.

Si estas medidas no fuesen suficiente para aliviar el dolor o el rechinamiento de los dientes empeorara, haga una cita con su proveedor de atención médica. Esa persona puede evaluar su afección y recomendarle un tratamiento.

En algunos casos, por ejemplo, cambiar el comportamiento mediante la relajación o el reposicionamiento de la boca y la mandíbula puede mejorar el rechinamiento de los dientes. El estrés de la vida diaria suele relacionarse con el rechinamiento de los dientes durante el día, por lo que es importante romper esa conexión, y con ello pueden ayudar las técnicas para reversión de hábitos, como fijar alarmas o recordatorios regulares para recordar que hay que relajar la mandíbula y separar los dientes. Otro medio de reversión de hábitos implica fijar pistas visuales por la casa o el lugar de trabajo para recordar que hay que relajar la mandíbula y separar los dientes. En condiciones normales, el único momento en que los dientes debe entrar en contacto es para masticar.

Si el proveedor de atención médica sospecha que el rechinamiento nocturno de los dientes puede relacionarse con un trastorno del sueño, valdría la pena consultar con un especialista en medicina del sueño. Una férula o un protector bucal pueden ayudarle a evitar los daños dentales provocados por el rechinamiento nocturno de los dientes.

El dolor de la articulación temporomandibular que continúa pese a los analgésicos de venta libre, posiblemente requiera analgésicos y antiinflamatorios de venta bajo prescripción. El proveedor de atención médica también podría recomendarle un relajante muscular para aliviar las molestias. En algunos casos, la fisioterapia puede ayudar a reducir el dolor, a través del reforzamiento y del estiramiento de los músculos mandibulares.

Si el dolor de la articulación temporomandibular todavía no desapareciera, el proveedor de atención médica podría recomendarle otros medios, como una inyección de corticosteroides en la articulación. Si se produjera un daño en los huesos o en los discos de la articulación debido al rechinamiento de los dientes, tal vez sería necesario un procedimiento quirúrgico para tratarlo. Sin embargo, la cirugía es rara y, normalmente, innecesaria porque el dolor de la articulación temporomandibular suele aliviarse con tratamientos menos invasivos. 

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