Imagen Combinar distintas vacunas parece funcionar

Combinar distintas vacunas parece funcionar

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Un equipo de investigación informó en días pasados que las personas que han recibido una dosis de la vacuna de Oxford-AstraZeneca, seguida cuatro semanas más tarde de la de Pfizer-BioNTech tuvieron fuertes respuestas inmunitarias, más altas que las de las personas que recibieron dos dosis de Oxford-AstraZeneca, y aproximadamente comparable a aquellos que recibieron dos dosis de Pfizer-BioNTech.

Estos nuevos datos deberían dar flexibilidad a los países frente a la fluctuación de la oferta. "Creo que se podría argumentar que cualquiera de estos programas sería efectivo contra la COVID-19", afirma el pediatra de la Universidad de Oxford (Reino Unido) e investigador principal del ensayo Matthew Snape. Pero no quiere asegurar aún que mezclar las vacunas sea preferible a los regímenes probados en los grandes estudios de fase 3. Y añade: "Creo que todavía deberíamos seguir los planes de vacunación por defecto, que sabemos que funcionan a través de una evidencia directa".

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Un estudio publicado en mayo indicó que la combinación de vacunas es segura, aunque los regímenes mixtos habían provocado mayores efectos secundarios. En este artículo, los investigadores proporcionan datos sobre la respuesta inmunológica en 463 personas que recibieron las dosis con cuatro semanas de diferencia.

El equipo también está probando un intervalo de 12 semanas. Todos los regímenes parece que provocan fuertes respuestas inmunitarias. Los combinados provocaron respuestas más fuertes que dos dosis de Oxford-AstraZeneca. De hecho, el grupo que recibió la primera dosis de Oxford-AstraZeneca, seguida de Pfizer-BioNTech tuvo niveles de anticuerpos nueve veces más altos que el grupo que recibió dos dosis de Oxford-AstraZeneca. Pero dos dosis de Pfizer-BioNTech superaron a todas las demás combinaciones, incluido el régimen mixto que ofrecía primero Pfizer-BioNTech.

Las advertencias: en este estudio, dos dosis de la vacuna de Oxford-AstraZeneca provocaron los niveles más bajos de anticuerpos. Pero Snape señala que la investigación probó un intervalo de cuatro semanas entre las dosis. Esa no es la forma en la que se administra esa vacuna. Las dosis suelen estar espaciadas de ocho a 12 semanas. Y los estudios sugieren que incluso intervalos más largos podrían funcionar mejor.

Los investigadores encontraron los niveles más altos de anticuerpos con un período de 45 semanas entre las dos dosis. Esta puede ser la razón por la que el régimen estándar de Oxford-AstraZeneca parecía provocar la respuesta más débil.

El equipo espera presentar en el próximo mes los datos sobre los grupos que tuvieron 12 semanas de diferencia entre las dos dosis. Y también evaluarán la duración de la respuesta y examinarán las combinaciones con dos vacunas más: Moderna y Novavax. Estos datos podrían ayudar a las autoridades sanitarias a decidir qué vacunas se pueden ofrecer de refuerzo, si es necesario.

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