Buscando la fuente de la eterna juventud. Fórmulas para la inmortalidad.

Por M. H. Espinosa

Desde que éramos niños todos escuchamos historias de héroes que van en busca de aventuras a tierras lejanas, donde los esperan misterios inmemoriales y fórmulas mágicas que esconden los secretos más místicos de la humanidad. Dentro de todas estas historias legendarias podemos destacar la famosa “fuente de la eterna juventud”, que aparece y desaparece en la historia entre velos de fantasía y realidad. De los testimonios históricos más antiguos que existen destacan las Historias de Heródoto, donde en su tercer libro, hace referencia a una entrevista entre los embajadores del rey de Persia, Cambises II y el rey de Etiopía en el Siglo IV a.C. En dicha entrevista los embajadores preguntan por el modo de vida etíope y el rey contesta que es muy común que sus súbditos lleguen a vivir 120 años o incluso mucho más, que su comida es normal y que el secreto está en bañarse en una fuerte que deja el cuerpo reluciente como si se “untara con el aceite más exquisito”. También existe una descripción en el Evangelio según San Juan, donde se narra que existe en Jerusalén una piscina donde un ángel baja y agita el agua con sus alas, y el primero en entrar a la alberca después de que sea agitada queda instantáneamente curado de cualquier mal. Por supuesto no se pueden dejar de lado las aventuras de Juan Ponce de León, quien pasó los últimos años de su vida navegando las Bahamas en busca de la famosa fuente, con la esperanza de detener su vejez, al encontrarla.

En la antigua Grecia se decía que los dioses en el Olimpo bebían ambrosía, una bebida etérea que de ser consumida por un mortal le concedía la inmortalidad. La palabra ambrosía es una derivación del griego que significa “no-mortal”, normalmente traducido como inmortal; sin embargo, los historiadores no logran un acuerdo sobre la composición de la sustancia. Algunos historiadores, como W. H. Roscher discrepan mencionando que la ambrosía podría ser una metáfora de la miel o del aceite,4 por las propiedades que estos tienen para el cuerpo. Otros mencionan que podría ser una alusión al vino y estar relacionado con Dionisio, lo cual podría coincidir con la idea actual de que el vino tinto es benéfico para la salud del corazón. La Asociación Americana del Corazón (American Heart Association)5 ha logrado vincular varios estudios que relacionan una baja incidencia de patologías cardiacas con la ingesta moderada de vino tinto.

Al otro lado del mundo, en China, la longevidad es uno de los temas más populares desde tiempos de las primeras dinastías. Es famosa la historia del primer emperador chino que, buscando la inmortalidad, consumió mercurio hasta morir por envenenamiento. También es muy popular la historia de uno de los padres fundadores del Tai Chi, Zhang Sanfeng, a quien se hace referencia como uno de los “inmortales”. Se dice que Zhang Sanfeng no ha muerto, gracias a que la práctica de su arte marcial mantiene su cuerpo y mente en perfecto estado de salud. Desde el enfoque de la Medicina Tradicional China (MTC), la juventud radica en el equilibrio y balance de los cinco órganos principales, en particular la energía y vitalidad del cuerpo radican en la energía de los riñones, mientras que la movilidad del cuerpo depende de la salud del hígado. En su libro “La gimnasia de la eterna juventud”6 Yves Réquéna hace un recuento de todos los puntos clave de la MTC para mantener el cuerpo joven. Réquéna plantea como eje del libro el ejercicio “Ba Duan Jin” o “Las ocho piezas del brocado” junto con una secuencia de auto masaje, posturas fijas y ejercicios de respiración, como la clave para seguir los pasos de los famosos maestros “inmortales” chinos.

Así como los griegos tienen los misterios de la ambrosía y los chinos la gimnasia de la juventud, en India existe el mito de la amrita. La palabra amrita está en sánscrito y se traduce al español como “inmortalidad”, normalmente se le refiere como el “néctar de la inmortalidad”. En la mitología hinduista la amrita es un tipo de bebida que toman los semidioses y los demonios para recuperar su inmortalidad, pero en el misticismo de Yoga la amrita es un tipo de fluido que puede gotear dentro del cuerpo, desde los chakras superiores hacia los inferiores, logrando hacer del Yogui un inmortal.

Las teorías más modernas especulan que ésta es una metáfora de la molécula del DMT, dimetiltriptamina, que está relacionada con experiencias chamánicas y alucinógenas.

A la par de los misterios ocultos de la amrita en la disciplina de Yoga, también existen cuestiones físicas mucho más pragmáticas. Para muchos gurús, la juventud se encuentra directamente proporcional a la flexibilidad de la espalda, una persona flexible es una persona joven. La flexibilidad del cuerpo dice mucho sobre el estado de salud de una persona, es por ello que grandes maestros, como Dylan Werner, postulan que tener una rutina de ejercicio enfocada en la elasticidad y plasticidad de las fascias es uno de los pilares de la fuente de la eterna juventud. Sin embargo, la flexibilidad no es suficiente para sentirse y verse joven, a la par de una rutina de elasticidad y plasticidad se debe tener una rutina que propicie la conservación/creación de tono muscular. Un cuerpo con buenos músculos hace que las personas se sientan fuertes emocional y físicamente, es aquí donde tener una rutina de Yoga se vuelve algo crucial para mantenerse joven, ya que en la práctica del Yoga se puede encontrar la combinación perfecta de flexibilidad y fuerza.

A manera de conclusión, es necesario hacer una última aclaración sobre la legendaria fuente de la juventud. Antes de salir corriendo como Indiana Jones en busca de un mítico tesoro perdido, sería bueno reflexionar sobre las célebres palabras del Capitán Teague, en Piratas del Caribe: “El verdadero truco no está en vivir por siempre… el truco es vivir contigo mismo por siempre”.

Bibliografía:

Heródoto. Historia. Obra completa. Madrid: Editorial Gredos.

H. Roscher, Studies in comparative mythology of the Greeks and Romans.

American Heart Association:

http://international.heart.org/en (google) recuperado el 18-05-2018

Yves Réquéna. La gimnasia de la eterna juventud. Robin Book.

 

 

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