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Ataque de pánico

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Por Sofía Rodríguez y Mariana Sáenz A.

Síguelas en Instagram: @mentenomada_psicologia


Los ataques de pánico son episodios repentinos de miedo intenso. Generalmente se presentan cuando estamos enfrentando cambios abruptos en nuestra vida cotidiana. Pueden provocar reacciones físicas, como taquicardia, dificultad para respirar, mareo, sudoración, temblores, sensación de ahogo, dolor en el pecho, náuseas, escalofríos o bochornos, entre otros síntomas. Emocionalmente se relacionan con el miedo a morir, a perder el control, a volverse loco y con sentimientos de despersonalización (sentirse a sí mismo como alguien extraño) y de desrealización (sentir el entorno como si fuera extraño).

A pesar de lo intensos y desagradables que pueden ser sus síntomas físicos, no existe un peligro para nuestra vida. Es importante no luchar contra el ataque de pánico, ya que puede intensificar sus síntomas. Se recomienda utilizar técnicas de respiración y de relajación, como las que describiremos a continuación, y escuchar la necesidad detrás de la ansiedad.

En caso de presentar un ataque de pánico, es importante recordar que, por incómodos que sean los síntomas, vamos a estar bien.
Lo primero que hay que hacer es buscar un espacio en donde podamos sentirnos tranquilos y seguros, y enfocar nuestros esfuerzos en técnicas de respiración y relajación.

Aquí el botiquín de emergencias:

✔ Respiración diafragmática: respira pausadamente. Lleva el aire hacia abajo del ombligo. Trata de inflar la pancita. Si te sirve para enfocar tu atención, puedes recostarte y poner sobre ti un peluche y arrullarlo con el vaivén de tu respiración.

✔ Cinco sentidos: identifica 5 elementos que puedas ver, 4 que puedas tocar, 3 que puedas escuchar, 2 que puedas oler y 1 que puedas saborear. Nada para calmar la ansiedad como aterrizar en el aquí y el ahora.

✔ Sensaciones: la piel es un ancla en el presente, y por eso ayuda a calmar la ansiedad. Puedes abrir el grifo de agua tibia y meter las manos; jugar con plastilina, masa de sal o semillas, o si te gustan las plantas, puedes remover la tierra.

✔ Aromas: busca aromas que te resulten agradables y relajantes, como, por ejemplo, lavanda, manzanilla o jazmín.

¿Qué hacer si estás acompañando a una persona que está viviendo un ataque de pánico?

✔ No juzgues a la persona que está teniendo el ataque. Hay que entender que algo serio está pasando y no está actuando, ni exagerando. Juntos busquen un espacio tranquilo y seguro.

✔ Respeta sus límites y sus ritmos. No lo presiones, está respondiendo de la mejor manera que puede a una experiencia muy angustiante.

✔ Ayúdale a enfocarse en ejercicios de respiración.

✔ Ayúdale a reconocer los estímulos que percibe a través de sus sentidos, y busquen aquellos que resulten agradables y relajantes. Esto ayuda a aterrizar en el aquí y el ahora, y a disminuir los síntomas del ataque.