Alergia al látex debe ser identificada para evitar riesgos.

La alergia al látex consiste en una reacción a ciertas proteínas que se encuentran en el látex natural extraído del árbol del caucho. Si tienes alergia al látex, tu cuerpo se equivoca y reacciona como si fuese una sustancia dañina. Puede provocar picazón de la piel, urticaria e incluso anafilaxia, afección potencialmente mortal que puede causar hinchazón en la garganta y dificultad grave para respirar. El médico puede determinar si tienes alergia o si corres riesgo de tenerla. Comprender qué es la alergia al látex y conocer las fuentes comunes de látex puede ayudarte a prevenir reacciones alérgicas.

Síntomas

Si tienes alergia al látex, probablemente presentes síntomas después de tocar productos con este material, como guantes o globos. También puedes tener síntomas si inhalas las partículas que se liberan en el aire cuando alguien se quita los guantes de látex.

Los síntomas de alergia al látex oscilan de leves a intensos. La reacción depende de cuánta sensibilidad tengas y de la cantidad que toques o inhales y  puede empeorar con cada exposición adicional a éste.

Síntomas leves

  • Picazón
  • Enrojecimiento de la piel
  • Urticaria o sarpullido

Síntomas más graves

  • Estornudos
  • Catarro
  • Ojos llorosos y con picazón
  • Garganta irritada
  • Dificultad para respirar
  • Silbido al respirar
  • Tos

Síntomas que ponen en riesgo la vida: anafilaxia

La reacción alérgica más grave es la anafilaxia porque puede ser mortal. Se manifiesta inmediatamente después de la exposición al látex en el caso de las personas sumamente sensibles, aunque rara vez ocurre en la primera exposición.

Algunos de los signos y síntomas de la anafilaxia son los siguientes:

  • Dificultad para respirar
  • Urticaria o hinchazón
  • Náuseas y vómitos
  • Silbido al respirar
  • Descenso de la presión arterial
  • Mareos
  • Pérdida del conocimiento
  • Confusión
  • Pulso débil o rápido

¿Cuándo consultar al médico?

Busca atención médica de urgencia si presentas o crees que sufres una reacción anafiláctica.

Si tu reacción después de exponerte al látex es menos grave, consulta con el médico y de ser posible, hazlo cuando presentes la reacción, porque eso facilita el diagnóstico.

Causas

Cuando hay alergia al látex, el sistema inmunitario lo identifica como una sustancia perjudicial y activa ciertos anticuerpos para combatirlo. En la siguiente exposición al látex, esos anticuerpos le ordenan al sistema inmunitario que libere histamina y otras sustancias químicas en el torrente sanguíneo, lo cual produce los diferentes signos y síntomas de alergia. Cuantas más veces te expongas al látex, mayor es la probabilidad de que tu sistema inmunitario responda con más fuerza y eso se conoce como «sensibilización».

La alergia al látex puede ocurrir por estos motivos:

  • Contacto directo. La causa más frecuente para la alergia al látex supone el contacto con productos que lo contengan, tales como guantes, los preservativos y los globos.
  • Inhalación. Los productos con látex, en especial, los guantes, liberan partículas de látex, que puedes inhalar cuando están en el aire. La cantidad de látex en el aire proveniente de los guantes difiere, en gran medida, según la marca de los guantes que se utilicen.

Es posible tener otras reacciones en la piel al usar látex, entre ellas:

  • Dermatitis alérgica de contacto. Esta reacción se produce a causa de los aditivos químicos que se utilizan durante la fabricación. El principal signo es una erupción cutánea con formación de ampollas que se manifiesta entre 24 y 48 horas después de la exposición y es similar a la erupción por hiedra venenosa.
  • Dermatitis irritativa de contacto. Esta irritación cutánea, que no es una alergia, se produce por el uso de guantes de caucho o por la exposición al polvo que hay dentro de ellos. Los signos y los síntomas incluyen zonas de sequedad, irritación y picazón, generalmente, en las manos.

No todos los productos de látex están hechos con materias primas naturales. Los productos que contienen látex sintético, como la pintura de látex, probablemente, no provoquen una reacción.

Factores de riesgo

Algunas personas corren gran riesgo de desarrollar una alergia al látex:

  • Personas con espina bífida. El riesgo de alergia al látex es mayor en las personas con espina bífida, un defecto de nacimiento que afecta el desarrollo de la columna vertebral. Estas personas están expuestas de forma frecuente y desde los primeros años de vida a los productos con látex para recibir atención médica, pero deben evitarlos productos siempre.
  • Las personas sometidas a múltiples cirugías o procedimientos médicos. La exposición reiterada a los guantes y productos médicos de látex aumenta el riesgo de padecer alergia al látex.
  • Profesionales de la salud. Quienes trabajan en el cuidado de la salud, corren un mayor riesgo de padecer alergia al látex.
  • Trabajadores de la industria del caucho. La exposición repetitiva al látex puede aumentar la sensibilidad.
  • Personas con antecedentes personales o familiares de alergia. Corres más riesgo de alergia al látex si ya tienes otras alergias, tales como rinitis alérgica o alergia alimentaria, o si son frecuentes en tu familia.

Conexión entre alergia alimentaria y alergia al látex

Algunas frutas contienen los mismos alérgenos que se encuentran en el látex, como los siguientes:

  • Aguacate
  • Plátano
  • Castaña
  • Kiwi
  • Maracuyá

Si eres alérgico al látex, tienes mayor probabilidad de ser también alérgico a estos alimentos.

Prevención

Muchos productos de uso frecuente contienen látex, pero generalmente se encuentra una alternativa adecuada. Puedes prevenir una reacción alérgica al látex evitando estos productos:

  • Guantes para lavar
  • Algunos tipos de alfombras
  • Globos
  • Juguetes de caucho
  • Bolsas de agua caliente
  • Chupones de mamilas para bebés
  • Algunos pañales desechables
  • Gomas elásticas
  • Borradores
  • Preservativos
  • Diafragmas
  • Gafas de natación
  • Mangos de raquetas
  • Empuñaduras de motocicletas o bicicletas
  • Brazaletes para tomar la presión arterial
  • Estetoscopios
  • Sondas intravenosas
  • Jeringas
  • Respiradores
  • Discos de electrodos
  • Máscaras quirúrgicas
  • Barreras dentales

Muchos centros de atención médica utilizan guantes que no son de látex. Sin embargo, debido a que otros productos médicos pueden contener látex o caucho, asegúrate de informar a los médicos, al personal de enfermería, a los dentistas y a otros profesionales de la salud acerca de tu alergia, antes de todos los exámenes o procedimientos. Un brazalete de alerta médica puede indicar a otras personas que tienes alergia al látex.

Diagnosticar la alergia es, a veces, complicado. El médico te examinará la piel y te hará preguntas sobre tus síntomas y tu historia clínica. Informa al médico acerca de tus reacciones al látex y si has tenido otros signos y síntomas de alergia. El médico también te hará preguntas a fin de descartar otros motivos para los síntomas.

Una prueba cutánea puede ayudar a determinar si la piel reacciona a la proteína del látex. El médico usará una aguja diminuta para colocar una pequeña cantidad de látex debajo de la superficie de la piel en el antebrazo o en la espalda. Si eres alérgico al látex, se formará un pequeño bulto. Esta prueba solo debe realizarla un alergólogo u otro médico con experiencia en pruebas cutáneas.

También se puede hacer análisis de sangre para verificar la sensibilidad al látex.

Tratamiento

Si bien existen medicamentos para reducir los síntomas, la alergia al látex no tiene cura. La única forma de prevenir una reacción alérgica al látex es evitar usar productos que lo contengan.

Pese a que lo evites al máximo, posiblemente entrarás en contacto con el látex en algún momento. Si tuviste una reacción alérgica grave al látex, tal vez necesites llevar siempre contigo una inyección de epinefrina. Si tienes una reacción anafiláctica, necesitarás ir a la sala de urgencias para recibir una inyección de adrenalina (epinefrina) de inmediato.

Para reacciones de menor gravedad, el médico puede recetarte antihistamínicos o corticosteroides, que puedes tomar después de la exposición al látex para controlar la reacción y ayudar a aliviar las molestias.

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