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Síndrome del Arca de Noé


Síndrome del Arca de Noé

El síndrome del Arca de Noé es un trastorno poco conocido, pero de gran impacto, tanto para las personas que lo padecen como para los animales involucrados. Según un artículo reciente de la Gaceta de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), este síndrome se caracteriza por la acumulación compulsiva de animales domésticos a los que la persona no puede brindarles cuidados adecuados, y por la negación de esta incapacidad incluso cuando las condiciones son claramente perjudiciales tanto para los animales como para el entorno humano y ambiental.

El nombre de este síndrome hace referencia a la historia bíblica de Noé, quien cuidó animales en su arca durante el diluvio. Sin embargo, a diferencia de ese relato, en la vida real este comportamiento no representa un acto de amor sano, sino más bien una forma de acumulación patológica que puede llevar al sufrimiento y deterioro de los seres vivos implicados.

El síndrome aparece con mayor frecuencia en personas adultas mayores que atraviesan situaciones de soledad, pérdidas afectivas o abandono familiar, como cuando los hijos se van de casa o fallece una pareja. En estos casos, los animales pueden convertirse en una fuente de compañía emocional, pero la acumulación se vuelve descontrolada y patológica.

Una de las características más importantes es la negación del problema. A diferencia de un dueño responsable de mascotas, quien reconoce las necesidades de sus animales y se asegura de su bienestar, la persona con síndrome del Arca de Noé a menudo cree que está haciendo lo correcto, incluso cuando las condiciones de vida de los animales son insalubres, hay hacinamiento o falta de atención veterinaria.

Los expertos citados en Gaceta UNAM enfatizan que este trastorno produce consecuencias graves para los animales, quienes pueden sufrir desnutrición, enfermedades, estrés y, en muchos casos, incluso la muerte. La acumulación sin control de seres vivos lleva a un ambiente insalubre con hacinamiento y exposición constante a orina y heces, lo que puede dañar su salud física y mental.

Pero las consecuencias no se limitan solo a los animales. El ambiente deteriorado también afecta la salud de la persona que acumula animales. Vivir en espacios con altos niveles de amoníaco y falta de higiene puede provocar irritaciones, problemas respiratorios y aumenta el riesgo de infecciones. Estas condiciones adversas suelen agravar problemas de salud existentes y pueden contribuir al deterioro general del bienestar de la persona.

De acuerdo con los especialistas, el síndrome del Arca de Noé está reconocido dentro del Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM-5) como un trastorno relacionado con la acumulación compulsiva, aunque muy pocas instituciones cuentan con especialistas capacitados para atenderlo adecuadamente.






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