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25 ideas para que nos escuchen nuestros hijos

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Por Aída González

✔ Conecta, antes de dar órdenes. Posiciónate al nivel del niño y establece contacto visual antes de hablarle. Cuida que tu mirada no exprese enojo o intención de control.

✔ Dirígete al niño empezando por su nombre, "Laura, ¿por favor podrías...?".

✔ Sé breve. Estructura oraciones cortas. Los niños aprenden a "apagar" en su mente las peroratas de los padres. Aclara tus pensamientos antes de hablar, así evitarás confundir al niño.

✔ Sé simple. Habla con oraciones claras y palabras cortas. Si la mirada del niño divaga, es probable que no te esté entendiendo.

✔ Pide al niño que repita lo que acabas de decirle. Si el niño no puede repetirlo, tu comunicación fue compleja o poco clara.

✔ Hazle una oferta que no pueda rechazar. Al explicarle a un niño de 2 o 3 años la consecuencia o el efecto de su acción, evitarás las luchas de poder. Por ejemplo, al decirle: "Ponte los zapatos para que puedas salir al jardín", le estás dando una buena razón para obedecer.

✔ Habla siempre en positivo. En vez de decirle: "no grites", puedes decirle: "hablamos quedito".

✔ Empieza tus órdenes con "quiero". En vez de decirle: "ven", dile: "quiero que vengas". Esta estrategia es especialmente útil con los niños que tienden a rechazar las órdenes.

✔ Usa oraciones con la estructura "Cuando...". Por ejemplo: "Cuando termines de comer... leeremos un cuento".

✔ Ve hacia el niño. En vez de gritar órdenes a distancia, acércate al niño, comparte lo que esté haciendo y entonces pídele que cambie de actividad por lo que tú quieres que haga.

✔ Dale opciones. Por ejemplo: ¿Qué quieres hacer primero, recoger tus juguetes o cambiarte de ropa?

✔ Toma en cuenta la etapa de desarrollo en la que se encuentra el niño. Por ejemplo: ¿Por qué hiciste eso? es una pregunta para un adulto, no para un niño de 3 o 4 años. En vez de la pregunta, puedes sugerirle: "Vamos a platicar acerca de lo que hiciste".

✔ Habla a los niños como te gusta que te hablen a ti. Si esperas que los niños digan por favor y gracias, debes dirigirte a ellos de la misma manera.

✔ Hablar en primera persona quita a las frases la carga de juicio. En vez de decirle: "Debes hacer esto", puedes decirle: "A mí me gusta cuando haces esto".

✔ Comunícate por escrito con los adolescentes. En esta etapa, en la que cualquier evento es buen pretexto para una discusión, puedes dejar notitas en diversos lugares, con las que puedes pedirles lo que quieres con un tono humorístico.

✔ Entre más grite el niño, tu voz será más suave. Si el niño está en catarsis, déjalo que ventile su enojo e intervén con frases cortas en tono muy suave, por ejemplo: "Te entiendo", "¿Cómo puedo ayudarte?".

✔ Reconoce cuándo te van a escuchar. Si el niño está en un momento muy emotivo, es probable que no escuche. Deja que se calme antes de darle una orden.

✔ A los niños de hasta 4 años hay que repetirles muchas veces las frases para que las interioricen. Usa la repetición para formar hábitos, podrás ir repitiendo menos a medida que crezcan.

✔ Deja que el niño termine la oración. En vez de decirle: "recoge tu tiradero", puedes sugerirle "Tita, piensa cómo vas a acomodar tus útiles". Con niños más pequeños puedes jugar con ellos a decirles frases incompletas para que ellos las terminen, por ejemplo: "Los niños que se duermen tarde..."

✔ Usa rimas. Con los niños pequeños, puedes inventar frases como: "Duerme temprano, vive muy sano". Con los más grandes, puedes invitarlos a crear sus propias rimas.

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✔ Hazlo sentir importante. En vez de ordenarle colaborar con las tareas del hogar, puedes nombrarlo "inspector de polvo", o "jefe de mantenimiento de alfombras".

✔ Dile por adelantado lo que esperas de él. Por ejemplo: "En 10 minutos salimos, vamos recogiendo los juguetes", o "vamos a entrar a la tienda y vas a caminar a mi lado, etc."

✔ Para comunicarte con un niño que habla poco, hazle preguntas que tengan respuestas simples. Por ejemplo, en vez de preguntarle: "¿Cómo te fue hoy en la escuela?", puedes preguntar: "¿Qué es lo más divertido que hiciste hoy en la escuela?".

✔ Construye frases causa-efecto (Cuando... siento... porque...) para explicarle las cosas. Por ejemplo: "Cuando te alejas de mí en la tienda me asusto, porque pienso que te perdiste".

✔ No discutas cuando hayas tomado una decisión. Usa tu "tono serio" sólo en estas ocasiones. Cierra la discusión con frases como: "Lo siento, ya está decidido, no cambiaré de opinión".