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Bajar de peso gradualmente

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Nutrióloga Leticia Flores Viladroza

Existen muchos métodos, dietas y ejercicios que prometen bajarte de peso rápidamente y con poco esfuerzo. Gran cantidad de personas son capaces de hacer cosas increíbles para perder peso, tales como hacer ayunos, tomar píldoras, licuados, cremas, masajes, dietas extrañas y aburridas que además ponen en riesgo su salud. Lo que quienes desean bajar de peso deben saber es que lo correcto y saludable es hacer ejercicio y comer inteligentemente; esto se debe tal vez a que no saben que alimentarse correctamente no es matarse de hambre y hacer ejercicio, no es ser campeones olímpicos.

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Para tener un peso saludable es necesario hacer cambios en los hábitos de salud y alimentación, estos cambios deben ser graduales para que sean seguros y permanentes.

En lugar de hacer un cambio drástico de una vez, mejor logra cambiar uno a uno los hábitos que te han provocado aumentar de peso y no tener buena condición física.

Aquí hay algunos consejos para lograr tus metas:

✔ Desayuna diariamente, de preferencia un desayuno completo que contenga fruta, productos de origen animal (pero bajos en grasas, como leche
o yogurt descremado) y cereales integrales. De esta forma tendrás energía para realizar tus actividades y no tendrás hambre a media mañana.

✔ Determina cuáles son tus horarios para comer, y trata de comer la mayor parte del tiempo dentro de estos horarios, siempre sentado, con calma
y con plena conciencia de lo que estás comiendo, disfruta de tus alimentos.

✔ Aumenta la variedad de verduras que consumes todos los días, esto incrementará el aporte de vitaminas y de fibra, lo que te hará sentir mejor.

✔ Come cereales integrales, trata de eliminar los productos con harinas y azúcares refinados. Las harinas refinadas entran al torrente sanguíneo
más rápido y producen fluctuaciones en los niveles de glucosa en la sangre, mientras que los productos integrales tardan más tiempo en llegar
al torrente, por su alto contenido de fibra.

✔ Reduce el consumo de refrescos o bebidas dulces. Cambia una de estas bebidas al día por agua natural.

✔ Evita que pasen más de 4 horas entre las comidas; si estas son muy espaciadas, procura comer un refrigerio ligero, como una fruta o una barra
de cereal integral, de esta manera no llegarás con demasiada hambre a la siguiente comida y ésta no será abundante.

✔ Empaca tu lunch o planea qué vas a comer de refrigerio diariamente. De esta manera tendrás mayor control de la cantidad y calidad de tus
alimentos.

✔ Si estás acostumbrado a comer entre comidas alimentos como galletas, papas, chocolates o dulces, cámbialos por fruta seca, verduras con
limón, una manzana o durazno frescos.

✔ Si no haces ejercicio empieza caminando 15 minutos a paso rápido, aumentando gradualmente 5 minutos cada 2 días, hasta llegar a 30
minutos o más. Cuando lo hayas logrado, piensa seriamente en la necesidad de hacer ejercicio aeróbico 4 o 5 días a la semana, por lo menos
durante 30 minutos.

✔ Trata de comer despacio, de esta manera ingerirás lo que tu cuerpo necesita. Cuando comemos muy rápido generalmente comemos más de lo
que necesitamos. Aprende a escuchar a tu organismo cuando dice que ya no quiere seguir comiendo más.

✔ Descansa suficiente cada noche, de 7 a 8 horas.